Tu piel sufre trastornos que amenazan su salud y afectan su apariencia: manchas, acné, dermatitis, hongos, virus (verrugas, moluscos contagiosos, herpes), infecciones bacterianas, afección de uñas, urticaria, hiperhidrosis, etc.
En Cultura Piel atendemos de manera preventiva si querés protegerla o de manera reactiva si querés tratarla. Lo importante es que atendás tu piel, tengás el hábito de cuidarla y que le des la atención que se merece.
Entre las condiciones que tratamos:
Esa mancha que se puede dar por múltiples factores como sol o influencia hormonal, que aparece en cara, mejillas, frente y zona del bigote.
Folículos pilosebáceos en cara, espalda, pecho, hombros, e incluso en brazos.
Sus lesiones pueden dejar marcas y cicatrices por lo que debe atenderse rápido.
De causa desconocida, produce inflamación y enrojecimiento de la piel de la cara e incluso puede llegar a producir granos, pus y pequeñas dilataciones de vasos sanguíneos.
Sudoración de manera excesiva. Afecta manos, pies o axilas y llega a convertirse en un problema bastante incómodo.
Algunos son fibromas blandos, lesiones de la dermatosis papulosa nigrans, hiperplasias sebáceas, queratosis seborreicas, dermatofibromas, quistes, moluscos contagiosos, verrugas.
Por ser benignas son eliminadas por una razón estética.
Se producen por diversas razones: dermatofitos, levaduras o mohos; y afectan piel, uñas y pelo.
Recomendamos una valoración dermatológica y un examen para conocer el tipo de hongo que causa la patología.
Son escamas amarillentas sobre cuero cabelludo o cara, e incluso otras zonas. Su causa no está clara, aunque se asocian dos factores: una piel seborreica (“grasienta") y la afectación microbiana, implicada a un tipo de hongo (Malassezia furfur).
Es una enfermedad crónica y son brotes cuyo principal síntoma es la picazón, a veces muy intensa.